martes, diciembre 29, 2015

Mundos apocalípticos y post-apocalípticos

   ¿Quién no ha leído un cuento, novela o ha visto una película ambientada en un mundo apocalíptico o post-apocalíptico? Estoy segura que la gran mayoría sí. Pero ¿de qué se trata exactamente un mundo apocalíptico y uno post-apocalíptico?

   Apocalipsis es el último libro canónico del Nuevo Testamento y el cual contiene las revelaciones escritas por el apóstol Juan, en su mayoría referentes al fin del mundo. La palabra se utiliza también para denotar catástrofes de enormes proporciones y el fin del mundo.

   En cambio, cuando nos referimos a post-apocalipsis, nos referimos a después del apocalipsis. Es decir, después de un gran desastre.

   En la literatura estos universos son populares. De hecho muchos libros actuales —y de mucho éxito en ventas— son ambientados en mundos post-apocalípticos. Pero ¿qué desastres causan estos mundos? El escenario de después del apocalipsis no puede surgir solo, necesita un desastre previo.

   Me he tomado la libertad de recolectar y clasificar, de una forma más personal que técnica, los tipos de mundos ambientados en un apocalipsis. Los cuales dan paso, dependiendo del desastre, a un mundo donde tratan de superar o enfrentar tal calamidad. Estos son:


Hecatombes nucleares:

   También llamados desastres o catástrofes nucleares. Este apocalipsis se caracteriza por la presencia de explosiones o fallas graves en las plantas nucleares o errores en la creación o utilización de un artefacto nuclear.

   La vida cambia drásticamente cuando muere casi toda la vegetación, surgen malformaciones nunca vistas en animales y humanos y se desarrollan mutaciones en la genética de todos los seres vivos. Muchas veces la infraestructura de las ciudades también se ve afectado y el clima se desordena notoriamente.

   Puede combinarse con las guerras y crear guerras nucleares.

Extraterrestres:

   Invasiones y conquistas alienígenas. No se trata de la paz entre el planeta —no siempre es la Tierra— y el resto del Universo, sino que alguna o algunas razas desean tomar posesión total del planeta. Las invasiones se realizan de la forma más cruda, llevándose muchas vidas consigo. Los acuerdos de paz son casi inexistentes.

   Las invasiones de extraterrestres —seres fuera de la Tierra, los microbios también cuentan— pueden traer consigo guerras. Y estas pueden darse entre planetas, sistemas planetarios o incluso entre galaxias.

Guerras mundiales:

   Se trata de una distopía que consiste en la tercera o cuarta guerra mundial —usualmente— y del planeta donde se desarrolla la historia. En la mayoría de historias las últimas guerras son las peores. Cuando encuentran una forma de pararla y entran al mundo después de este apocalipsis corre el riesgo de haber otra guerra y ahí continúa la historia.

   Otra característica es que surjan regímenes muy poderosos y guerrilleros(as).

   Cabe mencionar que las guerras armadas son las más populares, pero no las únicas. Existen guerras entre regímenes, guerras biológicas, nucleares e incluso climáticas.

Tecnología rebelde:

   O podría llamarse también: rebelión de las máquinas. Este mundo trae consigo la tecnología más desarrollada de la época y muchas en veces los sucesos ocurren en pleno auge del desarrollo tecnológico. El problema es que todo se sale de control y las máquinas logran subyugar a los humanos, sus creadores.

   Es común que en estas historias las máquinas —predominan los robots con forma humanoide— desarrollen pensamientos y, en ocasiones, sentimientos.

Armas y guerras biológicas:

   También accidentes biológicos y usualmente con algún germen salido de control. Las guerras biológicas son tan peligrosas y desastrosas como las armadas, por lo que también son presentes.

   La mayoría de los apocalipsis de esta categoría presentan un desastre provocado por un accidente de laboratorio: Pruebas en gérmenes, fabricación de armas biológicas, negligencia al experimentar o incluso la búsqueda de una cura para alguna enfermedad. Suelen causar hecatombes que terminan por desolar el planeta.

   Este apocalipsis difiere de los zombis porque los villanos protagónicos son enfermedades incurables y mortales. No causan muertos vivientes o mutaciones que mantengan activo el cuerpo del infectado después de fallecer o casi fallecer.

Desastres ecológicos:

   Calentamiento global, la destrucción del ambiente, agotamiento de los recursos, etc. Aquí el desastre es provocado sólo por la Madre Naturaleza o por reacción en cadena: el humano abusa de los recursos o experimentos y esto provoca una fuerte reacción por parte de la naturaleza.

   En estos casos también se incluyen causas del propio ciclo de vida del planeta. Como una reorganización o el continuo desarrollo del mundo y causa un desorden en la actividad sísmica y volcánica, el clima o hasta la influencia de la luna en el océano.

Criaturas sobrenaturales:

   Entran en escena los vampiros, hombres lobo y demonios; a veces hechiceras, brujos o alquimistas descontrolados. El mundo fue tomado por estas criaturas y los mortales o humanos normales viven sometidos ante estas criaturas.

   A partir de esta calamidad, los humanos se revelan y forman grupos para aniquilar a quienes los estén dominando. O exista alguna criatura que esté en contra y se formen entonces dos bandos que luchen entre sí.

Apocalipsis zombi:

   Los zombis han tomado el mundo y muchas veces hasta los animales también se ven afectados. Un accidente biológico creó un germen que alteró el comportamiento humano a un nivel extremo o los convirtió en muertos vivientes, —a veces mutantes y súper desarrollados—.

   Los humanos no contaminados deben luchar por sus vidas y encontrar una cura que a veces es inexistente o imposible de crear.

   Los animales y plantas se ven afectados muchas veces. Al nivel que la vegetación muere y los animales infectados adquieren el mismo comportamiento que los humanos en el mismo estado.

Fin de los Tiempos:

    La fecha de caducidad de la Tierra ha llegado. Este es el apocalipsis definitivo. Cuando no existe un post-apocalipsis como tal.

    Puede, en estos mundos, tomarse como que la Tierra ya no podrá existir más —o todo su sistema planetario— o como si el Universo colapsara junto con ella.

   Otra forma de la que puede verse, y no sólo en la literatura, es que este fin de los tiempos es un reinicio. Partiendo del hecho que todo final es un comienzo y la naturaleza del universo es estar haciendo y deshaciendo en completo caos.


   ¿Qué otro escenario apocalíptico agregarían ustedes y cómo lo describirían?

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