martes, octubre 20, 2015

Amor a la fuerza


Amor a la fuerza
El romance forzado y entrometidos en los libros

   Oh, romance, tan encantador y provocador de caries. Problema básico en la vida cotidiana y literaria desde tiempos inmemorables.

   Primero veamos qué significa realmente la palabra romance:

                    “1-. Lengua moderna derivada del latín.
                    2-. Composición poética de origen español, generalmente en versos octosílabos en la que los pares repiten una misma asonancia, quedando libres los impares.
                     3-. Relación amorosa pasajera.”

   La palabra romanticismo:

               “1-. Movimiento literario, artístico e ideológico de la primera mitad del siglo XIX, en que prevalece la imaginación y la sensibilidad sobre la razón y el examen crítico.
                     2-. Época de la cultura occidental en que prevaleció tal movimiento literario.
                     3-. Carácter romántico, sentimental y soñador.”

   Y el significado de romántico/ca:

                    “1-. Del romanticismo o relativo a este movimiento cultural.
                     2-. Persona que defiende o sigue este movimiento cultural.
                     3-. Apropiado para el amor o que lo produce.
                     4-. Sentimental, generoso y soñador. O lugar que se da para el caso.”

   Sin embargo, a veces se toman como sinónimos y para esta publicación haré de cuentas que ‘romance’ tiene el significado que, de manera errónea, le damos las masas: romántico y de parejas. Además, como el usual centro de atención al decir “amor” son las parejas, me centraré en ese tema y no con los demás tipos de amor —familia, amigos, etc.

   ¿Es bueno que toda novela o cuento posea problemas amorosos de pareja? La respuesta es un rotundo no.

   Como dicen  por ahí, “el sexo vende” y es verdad. Pero eso deriva de lo romántico y el drama por el que las parejas deben atravesar. Y no es malo, no estoy diciendo eso, muchas obras cinematográficas, teatrales y literarias sobre una o varias parejas poseen una rica trama y una historia fenomenal. Y muchas con un mensaje conmovedor y reflexivo sobre la vida.

   El error de muchos y muchas, —me incluyo— es insertar el tema romántico en historias que básicamente no poseen cabida, o muy poca, para ese tipo de amor. Y no se quiten el tiro, sé que la mayoría pudo haber cometido ese fallo tan común, yo lo admito y lo he logrado corregir —gracias al Cielo— todavía cuando muchas de mis historias de tipo romántico contienen mentes un poco dañadas y violencia.

   Pero creo que me desvié del tema. Así que seguimos:

   ¿Cómo darnos cuenta de que el romance está de sobra en nuestras historias?

   Para este caso doy un simple ejemplo con una pregunta: ¿cuántas novelas existen sin romance en cierta página llamada “guadpad”? Pocas. Y de todas formas, varias de las historias con romanticismo tienen otro supuesto foco de atención; sean robots destruyendo la tierra o un criminal poderoso que quiere conquistar el mundo. Sin embargo en estos mundos parece que es más importante tener pareja y ser una pareja de héroes que salvan el mundo sin contratiempos y con menores bajas. ¿Y cuáles son las historias más famosas de esta comunidad? ¿Las de romance sin sentido con excusas baratas o las que perfeccionan detalles y buscan una magnífica historia aunque dejen fuera el lado romántico? La respuesta es fácil de descifrar.

   Chicos y chicas, no tengan miedo a dejar a su personaje soltero. El mejor perfumista del mundo jamás se preocupó por ello y logró crear su mejor y más grande obra después de todo.

   Si el romance no tiene importancia y en la historia no hay momento para ello entonces déjenlo fuera. No todo gira en torno al noviazgo, amores pasajeros y matrimonio. Porque ¿acaso no les parece feo que van leyendo una muy buena historia y de repente el personaje se vuelve loco porque conoció a alguien o la historia parece crear excusas tontas para poder tener una relación amorosa? A mí sí me parece feo y aburrido, tanto que la mayoría del tiempo dejo las historias botadas —y sé que no soy la única que lo hace.

   Algunas preguntas clave para decidir colocar romanticismo o no en mi historia.

     * ¿Es necesario que existan parejas en la historia?

     * ¿Cuántas y cuáles parejas son necesarias? 

     * ¿Qué otro enfoque podría tener mi novela aparte del tema romántico?
 
    * ¿Cómo sería si mi novela/cuento dejara el romance de lado y resaltara cosas como la amistad o la justicia? ¿Mejoraría o no? ¿Perdería sentido o lo reforzaría?

    * ¿Es crucial que el protagonista o cualquier personaje tenga una relación amorosa? ¿Este posee mayores preocupaciones y deseos?

     * ¿Qué tan bueno o malo resultaría esa relación amorosa para mi personaje? ¿Perdería su esencia y su carácter?

     * ¿Qué tan repetitiva  —o falsa y forzada— es la historia romántica de mi personaje?


    ¿Qué aporte realizarían a este tema? Los invito cordialmente a decirlo en la zona de comentarios y posteriormente a suscribirte al blog.

    ¡Muchos saludos y abrazos, hasta luego!

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