martes, septiembre 15, 2015

Lenguaje imaginativo o figurativo

   Independientemente de si hablamos sobre una obra poética, novelística o dramática, siempre encontraremos expresiones fuera del uso común al habla popular o culto. En la mayor parte de la literatura, aunque no exclusivo, podemos encontrar palabras y frases que no significan literalmente lo que dicen. Por este motivo son parte del lenguaje llamado imaginativo o figurativo.

   Su clasificación es la siguiente:

Metáfora: Es la figura literaria que presenta dos términos distintos como idénticos. Aunque sin utilizar palabras o elementos de enlace (como, igual que, semejante a, similar a, parecido a…).

Ejemplos: “Su compasión era de hielo seco”.
“Las lentejuelas del cielo llamadas estrellas”.
“Su velocidad de guepardo sorprendió a todos los presentes”.

Símil: Esta figura es similar a la metáfora, sin embargo su función principal es una comparación. Por eso sí utiliza elementos de enlace comparativo (como, igual que, semejante a, similar a, parecido a…).

Ejemplos: “Su ternura era como algodón”.
“Negro como noche”.
“Era tan brillante como el metal”.

Prosopopeya: Consiste en atribuirle características a animales, objetos o personas que no les son propias. Normalmente son características humanas en animales u objetos. Además, y por esto último, a las prosopopeyas también se les llama personificación.

Ejemplos: “La luna miró el escape de los dos amantes” [Mirar o ver sólo lo hacen animales y humanos; la luna es un cuerpo celeste].
“La luz voló hasta tocar su rostro y llenarlo de esperanza” [La luz no puede volar propiamente dicho y sólo aves, murciélagos, varios insectos y algunos peces —de cierta forma— pueden volar naturalmente].
“El sapo rogó por un beso de princesa”.
“Hasta las paredes escucharon sus lamentos”.

Hipérbole: Se trata de una exageración de la verdad —o una propuesta dada— y sirve para intensificar el mensaje. Incluso existen poemas que en sí mismo pueden considerarse hiperbólicos o exagerados.

Ejemplos: “Sino  envío el formulario hoy el jefe me mata” “¡Todos los hombres son iguales!” “Ella tenía tanta hambre que cuando se hubo saciado su panza era la de una mujer a punto de parir”.
“Se enfureció tanto que parecía que estallaría como una bomba”.
“¡Todo el mundo escuchó su pelea!”.

Epíteto: Busca resaltar algún matiz. Se trata de todo adjetivo o frase adjetiva que básicamente no es necesaria porque que el sustantivo ya lo posee.

Ejemplos: “Mármol duro”.
“Nieve blanca” [Aunque este, en mi opinión, ya no cuenta mucho porque hay lugares donde la contaminación origina nieve ennegrecida y por lo tanto no siempre la nieve será blanca].
“Sangre roja” [Sólo cuando se refiere a humanos y ciertos animales].
“Deidades inmortales”.


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