martes, agosto 11, 2015

Qué no escribir: Más ficción que ciencia

Qué no escribir: Más ficción que ciencia

   La ficción es una parte fuerte e importante en el mundo artístico. No importa si se trata de súper héroes, criaturas mitológicas o simplemente de una historia con humanos comunes en nuestro mundo común. ¿Pero qué sucede cuando ese mundo, esa dimensión ficticia, empieza a ignorar las propias leyes de la física y de lo que nos hace humanos? Algo poco realista y la ruina hasta para una excelente trama.

   La ficción se define como "objeto, hecho o suceso fingido o inventado, que es producto de la imaginación. Es decir, conjunto formado por los eventos y personajes que forman parte del mundo imaginario". Y la ciencia ficción se define como "contenido basado en supuestos avances científicos o técnicos que podrían lograrse en el futuro".

  Ahora bien, cuando escribimos, por ejemplo, una novela de ficción, queremos que sea lo más original posible pero lo suficientemente creíble y realista. Sin embargo no siempre lo logramos a la primera y menos cuando la originalidad se nos sale de las manos y olvidamos lo que es ser creíble.

  Aquí en donde volvemos a tocar el tema de lo humano. Porque puede que nuestro personaje no sea perfecto, totalmente invencible y demás; pero su mundo o su equipo sí lo es.

   Coloquemos un ejemplo: Un ser del bajo astral que es capturado por un equipo de científicos paranormales. Este ser se supone que es complejo, escurridizo, raro de ver y no muy fácil de atrapar. ¿Cómo nuestro equipo lo atrapó? Pues colocaron una trampa dejando como carnada a un miembro del equipo que a simple vista parece un muchacho inocente, puro y lleno de energía. Pero claro que este muchacho tenía un arma de plasma especializada y se rodeó de runas dibujadas con sal y agua bendita. El ser del bajo astral no se resistió ya que tiene la debilidad de ser impulsivo y poco inteligente cuando caza. El equipo triunfó sin ni un segundo de complicaciones e imprevistos.

  Contradictorio, poco elaborado y sobre todo irrealista. Sí, el equipo es completamente invencible; enfrenta “retos” pero su astucia, suerte, control, inteligencia y tecnología siempre podrán contra todo pronóstico. ¿Es interesante, conmovedor o misterioso? No, no lo es y si vuelven a estar en otra situación similar rápidamente sabremos cómo acabará sin siquiera terminar de leer el problema que encararán.

   Por ese motivo debemos darle a nuestras historias el toque humano: equivocaciones. Recuerden que siempre hay situaciones que, aunque incluyamos 
contratiempos y  errores en nuestros planes, algo no sale como lo esperamos y hasta quede arruinado. Es parte de la vida y del equilibrio en el que estamos. Si todo sale perfecto siempre no hay emoción y aprendemos menos.

   Y este tipo de eventos no sólo son parte de historias con mucha ciencia, tecnología y acción. Porque hasta en historias donde son personas de la vida cotidiana el perfeccionismo le gana a todo posible problema.

   Veamos un ejemplo: Una historia donde un muchacho no vidente desea ser el mejor pianista del mundo y conocer a la mujer perfecta para él. Muchas personas le dirán que ni podrá, otros tratarán de impedirlo. Sin embargo siempre, absolutamente siempre, saldrá del problema victorioso y sin ninguna pérdida, es más, se verá cada vez más beneficiado. Incluso, dependiendo de la trama y punto temporal de la historia este posiblemente podrá ver a la perfección.

   Y como es de esperarse, este muchacho logra realizar su meta de ser mejor pianista mundial y en el proceso se enamora de una morena caribeña la cual se convierte en el amor de su vida. Un hermoso final feliz donde el epílogo trata sobre la vida que lleva y donde tiene una pareja de gemelos de cinco años llenos de salud siempre y nunca ha tenido una discusión con su esposa.

   Resultado: repetitivo, sin emoción, sin retos y sin realismo. Póngale una casa de cristal y miel en un barrio lleno de alegría y tranquilidad y listo. Una historia tan perfecta sin retos no puede ser real. Hasta el más exitoso tuvo que enfrentar problemas. ¿Si nuestro personaje y su historia son humanos por qué parece que viven en un mundo súper irrealista y tan poco creíble?

   Ahora bien, ya sabemos más o menos cómo son estos mundos perfectos y sin sentido. Pero ¿concordancia en el hilo de la historia, desenlace, leyes de la física cuántica? Esto tiene que ver con el orden de la historia que el autor debe llevar, las reglas de la trama, la forma en la que se desenvuelven los personajes.

   Es muy simple. Debemos controlar la fantasía, el perfeccionismo y la capacidad de poder de los individuos y objetos que ellos utilizan; y agregar errores así como recordar que existen las leyes de la física.

   ¿Cómo lo hacemos? Depende de cada historia, así que colocaré una pequeña lista de características dependiendo del tipo de obra que rebasa el perfeccionismo.

   *Viajes espaciales, planetas que se comunican como lo hacen los países. Estos curiosos y hermosos mundos son geniales. Los protagonistas tienen que arreglárselas para cruzar, en tan sólo unas horas, distancias que toman días en atravesar. Batallas espaciales, centros planetarios de comunicación… ¡Fantástico! ¿Pero hasta qué punto?

      Bueno, es simple: todo el universo conocido utiliza tecnología avanzada, la suficiente como para llegar de un sistema planetario en dos días a otro usando naves que viajan a una gran velocidad. Los protagonistas llegan en dos horas porque usan tecnología de punta.

   *En un mundo mágico los magos no nacen sabiendo todos los hechizo habidos y por haber. Aún los más poderosos fueron principiantes, tal vez con habilidad notable, pero se van a equivocar y tendrán que controlar su poder. Hay un error en el mundo donde un mago que por naturaleza lo hace todo perfecto al primer intento, es también humano y debe crecer como tal.

   *Los investigadores y detectives nunca fallan un caso porque las pistas que dejan los criminales son muy obvias y la tecnología disponible —se trate de este siglo o uno anterior— siempre es cien por ciento eficiente.

   *Doctores cuyo ningún paciente se les ha muerto. Porque no importa si ellos se equivocan, usualmente habrá una máquina o un plan bajo la manga para salvar al personaje.

   *Los malos tienen la puntería más asquerosa que se puede imaginar. O los buenos si los protagonistas son los malos. Son supuestamente la élite de los villanos pero a la hora de una balacera nunca acertarán puntos vitales de los personajes principales —sucede lo mismo con los secundarios a menos que sea necesario que mueran—.

    Y ya que hablamos de puntería y luchas entre buenos y malos. Los combates de cuerpo a cuerpo, espadas y naves también se ven involucradas en este desequilibrio de habilidades ofensivas y defensivas.

   *El mundo futurista. Puede ser steam punk, el mundo moderno o incluso una visión después de estos siglos. ¡Pero cuidado! Porque el nivel tecnológico y social que definimos es el que regirá la historia y modificarlo exageradamente puede ser crítico.

    Me explico mejor con un ejemplo: El mundo de la historia es similar al nuestro, sólo que unas cuantas décadas antes del siglo XXI. Nos muestra una tecnología que permite viajes espaciales pero no tenemos la habilidad de hospedarnos en otros planetas aún. Donde hay computadoras emergiendo y evolucionando mes a mes. Todavía no hay celulares como tal.

  Ahora bien, nuestros villanos quieren obtener un avance reciente para poder controlar al resto de la humanidad a su antojo. Quieren un nuevo orden mundial sobre otro orden mundial. Y ojo aquí, sus armas son las más sofisticadas que las de los gobiernos y cuyos servicios secretos deben combatir a estos villanos. Y estos utilizan aparatos móviles que permiten saber la posición global de una persona además de que puede convertirse en un detonador de bomba. Usan armas con rayos láser e infrarrojos hipersensibles. Pero lo bueno es que los justicieros usan prototipos de armas de plasma, recién inventadas y todavía muy estudiadas.

   Otra forma de verlo descabellado es que, en este otro mundo imaginario, dicen que nadie vive en la pobreza extrema, de hecho el porcentaje de familias pobres es prácticamente inexistente porque el analfabetismo se erradicó y el desempleo se combate eficazmente. Y es entonces que aparecen personajes que deben tener “trabajos sucios” para subsistir, porque el dinero no les alcanza y su vida es sumamente difícil ¿su país no tiene índice de pobreza de tal nivel pero debe trabajar ilegalmente para subsistir? No, no calza.

   *Mafiosos y criminales que nunca, ningún miembro de su equipo falla. O viceversa, en el caso de los justicieros. Volvemos a los equipos perfectos. Esto lo pondré así, pueden ser la escoria del universo o una revelación celestial pero esos equipos son perfectamente falsos. Ningún miembro de sus equipos falla y ninguno muere nunca a menos que envejezca.

    Seamos realistas, en un equipo, en especial cuando hay luchas entre dos bandos, usualmente hay bajas. Existen reemplazos, despidos, etc. No hay que temerle a los errores que un personaje bien entrenado pueda tener. Si son humanos o mitad humanos no importa que se equivoquen y sufran.

   *La historia romántica donde siempre hay un final feliz sin ninguna pérdida  y donde los amores siempre son correspondidos. Resumiré esto en una frase: cuentos de hadas. Les decimos cuentos de hadas porque no son reales, no tienen el realismo humano. Las personas no siempre son correspondidas por su primer amor y tampoco son las rubias orgullosas las que se interponen en esos amores.

    El drama se resuelve prácticamente sola y básicamente se trata de los mismos temas con distintas personas. Los finales tristes o inciertos no son malos, de hecho son refrescantes, —en mi opinión—.

   *Acrobacias y heridas mortales que no matan a los protagonistas —a nadie, en realidad—. Y con esto me refiero a los saltos a edificios de veinte pisos y caídas perfectas del gato más habilidoso. Cuando por puritica casualidad hay un camión de almohadas esperando al que se lanzó —ojo, cuando no se planea—. O cuando un personaje recibe las balas o acuchillazos que podrían matar a sesenta personas pero ninguna dio en un punto vital, cerca, pero no en el blanco, así que tiene como cinco horas para ser atendido por médicos y estará bien de todas formas.

    Recordemos que nosotros manejamos la historia, el personaje principal puede estar a punto de morir; su equipo puede verse en serios problemas y sus enemigos pueden demostrar su verdadero potencial. Los personajes pueden tener sus momentos de debilidad, pueden caer en trampas hechas por sus enemigos y pueden optar por dejar que el amor de su vida se valla por pura cobardía.

    Así lo dije y lo vuelvo a decir, recuerden que los también errores son hermosos y los problemas le dan vida a la obra.


    Me despido por ahora, si tienen algún aporte es bienvenido. Nos leemos, queridas y queridos.

2 comentarios:

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    1. Te guías por el mundo que has creado. Si aquí las leyes son arriba es arriba y abajo es abajo pero en tu mundo o en ese anime arriba es abajo como abajo da arriba pues seguís estas últimas leyes. Pero dándole un porqué y un cómo, para que se entienda el cambio de ley y cómo funciona esta.

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